Introducción
Cuando hace más de 30 años Shigeru Miyamoto comenzó a participar como diseñador de videojuegos, posiblemente no alcanzaba a sospechar que llegaría a ser conocido como el “Padre de los videojuegos”, tal y como se le conoce actualmente por la aportación que ha realizado a la industria desarrollando el mayor número de franquicias triple A de la historia, entre las que se encuentra la saga The Legend Of Zelda.
25 años se cumplen desde que se lanzara en Japón la primera entrega de la saga. Desde entonces y aunque ha evolucionado notablemente, sigue siendo fiel a sí mismo en concepto y desarrollo desde sus orígenes. La historia es parecida, la música, los elementos interactivos, los items, la búsqueda de corazones, tesoros, la obtención de rupias... Todos esos son signos de identidad de la saga a través de la historia, que en mayor o menor medida han ido evolucionando, pero nunca han sufrido un cambio trascendental. La mecánica también se ha ido depurando pero siempre con pequeñas novedades entre títulos y es sólo cuando se echa la vista atrás con carácter crítico, cuando se nota que realmente ha cambiado y mucho a lo largo de toda su historia.

Este año 2011, el del 25 aniversario, ha sido posiblemente el más importante en la vida de la saga, ya que se han concentrado los remakes de 2 títulos, incluyendo el considerado por muchos como el mejor juego de la historia, Ocarina Of Time; el lanzamiento de Skyward Sword, que podría ser considerado el origen cronológico de la saga (si es que se le puede hallar una conjunción argumental a todos los títulos) y la conmemoración por parte de Nintendo del concierto Legend Of Zelda Symphony, que tuvo lugar en sendas actuaciones en las ciudades de Los Angeles y Londres el pasado mes de Octubre.
The Legend Of Zelda: Skyward Sword tiene la difícil tarea, una vez más, de espantar los fantasmas que surgen cada vez que se anuncia una nueva entrega de la saga, y si realmente será capaz de desbancar a The Legend Of Zelda: Ocarina Of Time, de su hegemonía, que dura ya 13 años, como el mejor título de la saga. ¿Es capaz de reinventarse a sí mismo sin perder su identidad y ofrecernos novedades destacables que nos sorprendan otra vez más?
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