La oscuridad no descansa.
Tras su salida, Alan Wake es un título que no ha dejado indiferente a nadie, unos lo catalogan de obra maestra, otros como lo que pudo ser y no fue. El caso es que desde su anuncio, el título de Remedy ha levantado gran espectación entre público y crítica. No es para menos, teniendo en cuenta el largo proceso de desarrollo plagado de altos y bajos.
Sea como fuere, desde Remedy, y en vista de su desarrollo episódico, avisaron que tras el lanzamiento del juego, al menos, y en un corto periodo de tiempo, habrían un par de DLC disponibles en el Bazar de XBOX Live. Así mismo, con la compra del juego nos obsequiaban con un código con el que nos daban la oportunidad de obtener gratuítamente el primero de estos contenidos descargables.
Alan Wake: La Señal, arranca justo después de lo acontecido al final del capítulo seis del juego original. Podríamos decir que más que continuar la historia desde ese punto, crea una línea argumental paralela donde nos encontraremos en todo momento desconcertados ante lo que tenemos frente a nosotros.

La Señal sigue las mismas pautas marcadas desde un principio por Alan Wake tanto a nivel jugable como gráfico y sonoro, aunque con ciertos matices. En este capítulo especial no tendremos que resolver puzles ni andar tras la búsqueda de ningún objeto en concreto. Sencillamente nos dedicaremos a avanzar, por parte de los mismos escenarios ya vistos anteriormente, levemente variados eso si, mientras combatimos a hordas de enemigos e intentamos vislumbrar que está pasando. Gráficamente, salvo leves retoques y mejoras (ya prometidas anteriormente por el equipo de desarrollo) en los rasgos faciales y algunas animaciones de los personajes, tanto ingame como en los vídeos, no encontramos nada a destacar más allá de lo visto anteriormente. A nivel sonoro seguimos contando con el excepcional trabajo de doblaje y un nuevo tema licenciado en forma de cierre del capítulo.

Sin entrar a comentar nada del argumento, diremos que La Señal profundiza aún más en la trama pero sin dejar nada en claro, al menos más de lo que habia dejado el final original. Nos encontramos a un Alan desquiciado y ligeramente perturbado que sigue intentando escapar de las garras de la presencia oscura, con un solo objetivo: seguir a la voz que lo guía.
-------El análisis sigue en la siguiente página------
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