Splinter Cell: Blacklist

9 Nota General
Jugabilidad: 9/10
Diversión: 9/10
Gráficos: 8/10

Combinar el sigilo con la acción es demoledor | El sigilo vuelve por sus fueros | La acción de Conviction se mantiene | La vuelta de Espías vs Mercenarios

El motor gráfico sigue arrastrando el defecto conocido como tearing

Pincha aquí para ver la Ficha

Título: Splinter Cell: Blacklist

Desarrolladora(s): Ubisoft Toronto

Editor(es): Ubisoft

Plataforma(s): Xbox 360, PlayStation 3, Wii U & PC

Género(s): Sigilo & Acción

Lanzamiento: 22/08/2013

Idioma: Textos: Español, Voces: Español

Sam is back. Así es, Sam Fisher vuelve a lo grande en la nueva entrega de Tom Clancy’s Splinter Cell, que esta vez tiene el subtítulo de Blacklist. ¿Y por qué Blacklist?, porque todo el guión del juego gira alrededor de la trama que tiene a “La Lista Negra” como principal protagonista, y es que un grupo de terroristas quieren atentar al pueblo norteamericano. Sí, habéis leído bien: “USA is under attack”.

El bueno de Sam forma parte de un equipo de 4th Echelon conformado por él mismo y la inestimable compañía de: Grim, una agente muy capaz que conoce muy bien a Fisher. También está Charlie, que es un erudito de la informática y por último Briggs, que será de gran ayuda para las misiones de campo pues en ocasiones mi apreciado Sam necesitará apoyo extra. Sobre los cuatro integrantes recae todo el peso del porvenir de la misión principal, que no es otra que dar con el líder del grupo terrorista y a la vez tendrán que evitar sus planes. ¿Lo conseguirán?

Para llevar a cabo las misiones, en Splinter Cell: Blacklist nos encontramos con “El Paladín”, que es un avión que hace las veces de base de operaciones. Ahí es donde se define todo, las estrategias de cada misión, la elección de equipaje (armas, granadas, utensilios, traje…), también se puede mejorar partes del Paladín para por ejemplo (entre otras cosas) que se restaure la vida más rápido durante los tiroteos o bien desbloquear armamento. También podemos telefonear después de cada misión a la hija de Sam, Sarah Fisher, y así instarle a que todo va como la seda; dialogar es importante para saber más detalles, por eso es conveniente acudir a Grim, Charlie y Briggs después de cada misión para conocer sus puntos de vista. Estos tres personajes más un cuarto que aparece más adelante plantean misiones secundarias para jugarlas en cooperativo y aunque varias de ellas se puedan jugar sin compañía, lo mejor es jugarlas con un compañero/amigo ya que así es como está más pensado y viene muy bien pensar en equipo las estrategias para afrontar este tipo de misión.

Este toque así de rol para mejorar nuestro equipo, bien sea nuestro traje o configurar y mejorar las armas a mi antojo, me ha gustado mucho. Eso sí, después de unas cuantas misiones mi equipo ideal ha sido francotirador, pistola (ambas con silenciador), ballesta para dejar “sopa” a los enemigos y el famoso trirrotor, que es de gran ayuda para rastrear el mapa y también para dejar ko a varios enemigos.

Por supuesto, para poder mejorar la base de operaciones (Paladín) o nuestro equipo hace falta dinero, mucho dinero y para conseguirlo se deben superar las misiones y durante las mismas superar retos como aturdir a 5 enemigos con x arma, retener a un objetivo prioritario, hackear un portátil, conseguir un buzón USB, etc. Cómo no, se premia mucho más el pasar desapercibido o lo que es lo mismo, no llamar la atención. Es por esto que hay tres estilos para afrontar las situaciones: Fantasma, Pantera y Asalto.

Con Fantasma hay que ser sumamente sigiloso y no hay que ser letal. Pantera es lo mismo pero si se puede ser letal, así que se pueden hacer asesinatos silenciosos. Por último, creo que el nombre del estilo lo dice todo: en Asalto se puede ir equipado con todo lo que haga más daño como granadas de fragmentación, que sin duda hacen mucha pupa.

Personalmente el estilo que más me gusta y el que para mí más le pega a la trama de Blacklist es el de Pantera. Más que nada porque Sam Fisher es el rey del sigilo y me encanta jugar de ese palo pero claro, nuestros adversarios son un grupo terrorista despiadado, por lo que no tengo dudas de que ser letal le viene como anillo al dedo. Es más, hay algunos momentos durante el juego que nos dan a elegir si matar o dejar vivo al incautado. La elección es libre y en varias situaciones da que pensar por lo que pueda pasar.

Con los tres estilos (Fantasma, Pantera y Asalto) tan definidos, Blacklist no ata a ninguno. Es decir, en una misma misión se puede perfectamente combinar todos los estilos, cosa que viene de fábula para manejarse con todo. El sigilo está muy bien pero hay momentos que aunque sea por rabia o porque apetece, dan ganas de probar otros campos. Así pues, después de cada misión saldrá la valoración final, viéndose cuál es el estilo que más se ha usado. Igualmente, por si se tienen dudas de cómo afrontar la situación, antes de iniciar una misión Charlie asesora que tipo de accesorios puede ir mejor, así que el jugador bien podrá tener en cuenta su recomendación o bien lo hará como quiera. Todo está al gusto del jugador.

La faceta del sigilo está muy bien llevada, Splinter Cell: Blacklist por lo general tiene una ambientación muy oscura por lo que Sam Fisher se puede desenvolver como mejor sabe. Del anterior Splinter Cell: Conviction, se mantiene mucho el aspecto jugable con eso de dejar KO al enemigo para activar la ejecución automática una vez marcados los enemigos. También está presenta la última posición que ve el terrorista, la IA acudirá a cubrir esa zona, así que rodearles y pillarles por la retaguardia no es muy difícil. Se ha recuperado lo de poder coger los cuerpos y esconderlos, las luces también se pueden apagar o dispararlas para romperlas, también se puede rajar tela como en las primeras entregas… en otras palabras, que el sigilo vuelve con todas las de la ley.

Por otra parte, la campaña me la he pasado en el modo dificultad Realista, y sin duda tiene varios momentos que son un auténtico reto. Esto se agradece mucho ya que Conviction lo que más adoleció es que era muy fácil incluso en su modo de dificultad más alto.

Además, en Blacklist se puede jugar en Perfeccionista, que como el nombre indica no tenemos las típicas ayudas del sonar para ver a los enemigos detrás de las paredes, los enemigos son más fuertes y se cae muy fácilmente con apenas recibir daño. No cabe duda que este nivel es el más aconsejable para los que quieran pasárselo con absoluto sigilo y con la mayor dificultad, nada de ayudas.

Ubisoft Toronto ha hecho muy bien de plantear este videojuego para que lo pueda superar cualquier usuario. Da igual que no se tenga experiencia en la franquicia, ya que siempre se puede comenzar por el fácil o normal para ir haciéndose a la saga. Y los más experimentados encontrarán en Perfeccionista su lugar más adecuado.

En la acción también se desenvuelve muy bien. En Realista, con una mísera ráfaga Sam cae enseguida, así que hay que ser muy cuidadoso y usar muy bien las coberturas o irse por rejillas o bien subirse a las tuberías… opciones hay muchas, para abatir a un enemigo se pueden tomar muchos caminos, pero hay que tener muy claro que si no hay sitio para esconderlo lo mejor es hacerlo en la oscuridad, ya que los enemigos tienen sus rutas que seguir y pueden ver a un compañero suyo caído. Una vez descubren a Fisher, pasan al ataque con todo lo que tienen y esto es granadas de todo tipo, escudos, escopetas, francotiradores… que acudirán a la zona de última posición vista y controlarán toda la periferia como es debido.

Los diferentes tipos de enemigos ayudan a no tomar a la ligera cada enfrentamiento. Desde el típico que va vigilando una ruta, nos encontramos también con unos que son muy duros pues tienen un gran blindaje y en ocasiones van incluso con escudo, a los que evidentemente no les podemos noquear en el cuerpo a cuerpo a no ser que se les pille por la espalda de infraganti. También están los que van equipados con accesorios que pueden encontrar fácil al gran Sam Fisher. No sólo esto, si antes mencioné el sonar para ver la posición de los terroristas, hay algunos que bloquean esa señal. Y también tienen gadgets como un robot que inspecciona la zona y se autodestruye con mucha potencia. En definitiva, hay una buena variedad y la astucia e inteligencia del jugador es la única que puede declinar la balanza.

Para el multijugador, además de las muy buenas misiones cooperativas al estilo de Conviction salvo algunas que son del tipo horda, tenemos también el modo de Espías vs Mercenarios que ya se pudo disfrutar en Double Agent. Este modo de juego es una maravilla. El equipo de espías juega en tercera persona y tiene a su disposición las herramientas adecuadas para ir con mucho sigilo a hackear tres puntos del mapeado. Por el contrario, están los mercenarios, que juegan en primera persona y deben defender estos tres puntos o bien ir aniquilando a los espías.

Espías vs Mercenarios no está hecho para gente que vaya a lo John Rambo, es imperativo jugar en equipo para poder hackear en el caso de ser espía y también para defender y cubrir o hacer fuego de cobertura en el caso de ser mercenario. Para ello, la comunicación entre los jugadores es vital. Con esta mentalidad, es una auténtica delicia disputar múltiples partidas.

Técnicamente, Splinter Cell: Blacklist tiene sus más y sus menos. La versión que analizamos es la de Xbox 360, que viene en 2 DVD. Como se dijo ya hace un par de E3, los juegos de Tom Clancy’s tienen compatibilidad con el periférico Kinect; en esta ocasión el uso es para realizar diferentes comandos de voz, alguno para “avisar” al terrorista que nos acecha (esta acción se realiza también con el botón back) y otros para sacar algún gadget directamente sin pasar por el menú radial al cual se accede con la cruceta. Con el 2º DVD se instala un paquete de texturas en HD que ocupa unos 3 GB. Pues bien, el motor gráfico de Blacklist es el mismo que el que usaron en Conviction o lo que es lo mismo, Unreal Engine 2.5 evolucionado por Ubisoft. Esto se traduce en que visualmente es muy similar a Conviction pero tiene mejoras en las físicas, impactos y en texturas. El modelado de los personajes también está algo más elaborado, sobre todo las expresiones faciales que ganan muchos enteros. Eso sí, las texturas no es que sean de mucho nivel pero cumplen muy bien con su cometido.

El motor gráfico se muestra sólido en todos los momentos que hay una buena dosis de acción. En este sentido está muy bien optimizado pero como ya pasó en Conviction, en algunas escenas (básicamente todas transcurren en El Paladín) aparecen los cortes transversales (conocidos como tearing), que sin perjudicar a la jugabilidad, pensábamos que esto no se iba a arrastrar de Conviction.

En la faceta del sonido, como suele ser habitual en los productos de Ubisoft, Blacklist cuenta con un doblaje en español de un nivel muy alto, sobresaliente. Impecable. Por otra parte, la Banda Sonora acompaña a la ambientación, pero no destaca mucho.

En definitiva, Sam vuelve a lo grande en Splinter Cell: Blacklist. Esta nueva entrega hará disfrutar tanto a los que sean amantes del sigilo como a los que quieran disfrutar de la acción sin tapujos. La trama invita a proseguir para ver como evoluciona. El aspecto online también es de mucho nivel, bien sea para jugar por y contra equipos como realizar las misiones en cooperativo (también se pueden jugar en local).

Ubisoft Toronto ha conseguido elaborar un producto muy completo, que da para muchas horas (la campaña me ha durado más de 10 horas). Se accede a todo a través de El Paladín, aunque se complete la campaña se vuelve ahí para jugar las misiones secundarias, para re-jugar las principales o bien para acceder a Espías vs Mercenarios. Es muy intuitivo este sistema de “base de operaciones” y un gran acierto. Concluyo con lo mismo que puse al principio, Sam is back.

COMPARTE ESTE POST

  • Facebook
  • Twitter
  • Myspace
  • Google Buzz
Autor: David Graña Ver todos los post de
0 comments