Shadow of the Tomb Raider

8.5 Nota General
Gráficos: 9/10
Jugabilidad: 8/10
Diversión: 9/10

Gráficamente es todo un portento | La mezcla de acción con sigilo, exploración y puzles | Pequeñas incorporaciones jugables que lo mantienen al día | La duración y rejugabilidad

La trama podría haber dado un poco más de sí y no supone un cierre en casi ningún aspecto | Es un título que no arriesga respecto a la anterior entrega

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Título: Shadow of the Tomb Raider

Desarrolladora(s): Eidos Montréal

Editor(es): Square Enix

Plataforma(s): Xbox One, PS4 y PC

Género(s): Acción y Aventura

Lanzamiento: 14 de Septiembre de 2018

Idioma: Textos: Español, Voces: Español

Es a la par necesario como innecesario recordar que Lara Croft es todo un icono del mundo de los videojuegos, un personaje que nacía enormemente inspirado por las aventuras de Indiana Jones en la gran pantalla. Poco a poco consiguió desligarse y formarse ella sola como un icono femenino que nació en 1996 de la mano de Core Design y que se ha mantenido en vida a lo largo de más de veinte años. Después de su paso por múltiples plataformas, Tomb Raider se ha encontrado con múltiples peligros metafórica y literalmente, y en su nacimiento, caída y resurgimiento encontraremos títulos tanto imprescindibles como olvidables. Las cinco primeras entregas que se popularizaron sobretodo en el sistema PlayStation eran muy continuistas entre sí, pero no hay duda de que fue Tomb Raider y su secuela quienes supusieron un antes y un después en la industria del videojuego; especialmente Tomb Raider II que supo cómo mejorar la fórmula de la primera entrega que posteriormente se fue repitiendo en los títulos posteriores con el único cambio de meter a Lara Croft en nuevos escenarios como Egipto en el caso de Tomb Raider: The Last Revelation. De todas formas, la gallina de los huevos de oro duró mucho hasta que tocaron fondo con Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad, un juego que rompía las bases de Tomb Raider para mal y que supuso el punto y final de sus creadores originales Core Design tras la franquicia para pasar a manos de Crystal Dynamics, una compañía que ya había trabajado con Eidos en la saga Soul Reaver.

Con Tomb Raider Legend parecía que Lara Croft volvía a la carga con un juego fuertemente inspirado por sus raíces, pero la heroína de nuestro querido mundillo permanecía estancada en mecánicas y un control que no consiguió rejuvenecer del todo hasta que con Tomb Raider Underworld quedó demostrado que la pasada Lara Croft no daba para más, que no era más que un juego de 1996 enmascarado bajo un nuevo acabado visual. Fue a partir de ahí cuando Crystal Dynamics se puso a pensar en lo que tenemos hoy en día, ofrecer una Lara Croft alejada de curvas imposibles para dar paso a una chica más humana y con la que todos pudieran identificarse.

Después del reinicio de Tomb Raider en 2013, el enorme éxito y acierto de esta nueva Lara Croft con reminiscencias más cinematográficas, un control idóneo para nuestros días y pinceladas de lo que había hecho grande a la franquicia junto a mecánicas que estaban ahora a la orden del día en el mundo de los videojuegos, quedaba claro que la arqueóloga había llegado para quedarse hasta que se le acabaran todas las balas. Dos años después llegaba Rise of the Tomb Raider, con una exclusiva temporal de por medio con Xbox One, nos encontrábamos ante un juego que elevaba la fórmula del reinicio a su máximo nivel hasta alcanzar cotas de sobresaliente gracias a un acabado visual impresionante, nuevas posibilidades en entornos más grandes, más y mejores tumbas… Es decir que Rise of the Tomb Raider era la muestra de que Crystal Dynamics había comprendido muy bien lo que tiene que ser una secuela, más y mejor en todos los sentidos. Llegados a este punto en Square Enix estaban pensando en una nueva entrega de Tomb Raider, como es lógico una franquicia tan relevante dentro del panorama de los videojuegos necesitaba seguir adelante y no quedar en el olvido. De todas formas, Square Enix se encontraba ante un dilema al tener a su estudio fetiche de Lara Croft trabajando en un juego de Los Vengadores, retrasar una nueva entrega a la próxima generación de consolas o dárselo a una nueva desarrolladora, y ni cortos ni perezosos Crystal Dynamics cedió el testigo a Eidos Montreal. Los padres de Deus Ex Human Revolution y Deus Ex Mankind Divided se pusieron a trabajar en un juego que cerrara la trilogía que se abrió hace cinco años, un título que fuera capaz de mejorar todavía más Rise of the Tomb Raider y que supusiera un nuevo paso en lo que habíamos visto hasta el momento en las aventuras de acción, es ahí cuando surgió Shadow of the Tomb Raider.

En Shadow of the Tomb Raider nos encontramos a una Lara Croft que ya no es una novata y los acontecimientos de las anteriores entregas la han convertido en una experta superviviente, sin embargo, eso no la exime de sus traumas personales. Para evitar entrar en mucho de talle decir que en esta ocasión Eidos Montreal ha querido centrarse en la figura de Lara Croft como seguidora del legado de su padre, que se planteará en todo momento si está haciendo lo correcto o no mientras tendrá que hacer frente a un nuevo cataclismo mundial. La Trinidad, organización secreta que ya vimos en Rise of the Tomb Raider, serán los principales antagonistas de esta aventura que llevará a Lara por diversos países de Sudamérica como Perú mientras trata de evitar el fin del mundo. A lo largo de la aventura nos encontraremos con múltiples personajes tanto principales como secundarios con los que podremos conversar y aceptar misiones para desvelar más cosas del mundo que nos rodea. En especial gana presencia Jonah como fiel amigo de Lara Croft, al que conoceremos un poco más en el transcurso del juego. Por desgracia, Shadow of the Tomb Raider no supone un cierre real de la aventura y una vez lo terminamos nos quedamos con la sensación de que podría haber dado más de sí en cuanto a historia principal y que esto no ha sido más que un capítulo adicional en la vida de la protagonista sin gran trascendencia, y es que si bien no está tan por debajo de los anteriores títulos en cuanto a guion, el hecho de habernos prometido un punto y aparte para la Lara Croft actual no deja de ser sorprendente una vez estás viendo los créditos finales del juego.

Gráfica y sonoramente Shadow of the Tomb Raider es una producción de alto nivel con todas las letras. En el plano visual estamos ante todo un referente técnico, con un acabado gráfico impresionante en Xbox One X que nos da la posibilidad de jugarlo a 4K y 30fps o 1080p y 60fps, y que resulta ser algo digno de ver para creer. Los modelados y animaciones están a un nivel de detalle sensacional, transmitiendo con gran verosimilitud lo que ocurre en pantalla pero es en los escenarios donde el juego se convierte en todo un referente. Llega al sobresaliente gracias a unos entornos amplios plagados de detalle y acompañados de una iluminación cautivadora que nos sumergirá al máximo y nos obligará a no soltar el modo foto. Por fortuna, la optimización está mucho más conseguida que en Rise of the Tomb Raider, y aun duplicando o triplicando la escala de los escenarios, el juego se mantiene en todo momento a una tasa de frames estable sin importar lo que esté mostrando en pantalla. Si pasamos al aspecto sonoro, el doblaje está nuevamente acorde a una superproducción, repitiendo los actores de las entregas anteriores tanto en versión original como doblado al castellano y todo ello entremezclado con una banda sonora que si bien no destacará por encima del resto de apartados, siempre va a ser un acompañante perfecto en toda la aventura.

La jugabilidad de Shadow of the Tomb Raider es el principal punto en discordia del juego, con sus puntos muy altos y una sensación agridulce de que podría haber dado todo mucho más de sí. En primer lugar, hay que señalar que estamos ante un juego enormemente continuista con Rise of the Tomb Raider, siguiendo ese esquema jugable de acción cinematográfica al más puro estilo Uncharted con enfrentamientos abiertos contra enemigos en los que podemos usar la acción o el sigilo y situaciones de mundo abierto, donde tendremos libertad casi total para explorar y hacer frente a retos secundarios como tumbas o conseguir los coleccionables habituales. Es un juego que sigue al dedillo lo que hizo la anterior entrega y en ese sentido nos deja el sabor de boca de que esto podría haber llegado mucho más lejos y arriesgado mucho más en manos de Crystal Dynamics, los creadores originales de este reinicio. Los chicos de Eidos Montreal se han limitado a pulir un poco la fórmula y añadir nuevos elementos jugables como la posibilidad de hablar con los habitantes de las ciudades y así acceder a misiones secundarias más propias de un RPG que de una aventura, pero cuando nos ofrecen una secuela que además pretende ser un cierre de trilogía no hubiera estado de más meter más carne en el asador. Afortunadamente no todo es negativo ya que estamos ante un juego que funciona y que en la exploración nos encontramos con nuevas posibilidades ya sea para escalar y movernos por el entorno gracias a una cuerda de rápel o nuevas formas para hacer frente a los enemigos, con enfrentamientos directos donde controlaremos a una Lara capaz de camuflarse con el barro y esconderse entre los árboles al más puro estilo Predator. La duración del juego está también muy conseguida y supera tranquilamente las 50 horas si queremos hacer el 100% del juego, encima cuenta con un sistema de dificultad digno de tomar nota, donde podemos personalizar de forma independiente qué aspectos queremos que nos supongan más un reto que otros, si la acción, el plataformeo o la exploración. Como podéis ver este es un apartado que da para mucho que hablar, pero en nuestro podcast de Strike-Games hemos analizado el título e intentado desengranar con detalle lo que puede dar de sí este título, por lo que no os perdáis nuestra reseña en forma de audio:

En resumen, Shadow of the Tomb Raider es un juego notable y que todo lo que ofrece lo hace siempre a un gran nivel. La mezcla entre acción o sigilo, tensión cinematográfica y exploración no decepciona y lo convierten en un juego tremendamente divertido y muy bien resuelto que nos va a enganchar a poco que nos gusten las aventuras de esta índole. La cantidad de horas por delante que ofrece el título es una animalada y solo al alcance de completistas que quieran descubrir lo que se esconde en las viejas ruinas de la civilización Maya. Por si esto fuera poco, Lara Croft y todo lo que la rodea luce como nunca antes lo ha hecho, convirtiéndolo en un referente visual y técnico desde el momento que se ha puesto a la venta. Es una pena que el juego deje esa sensación de que podría haber llegado más lejos en otras manos, al no atreverse a cerrar realmente la vida de la arqueóloga más famosa del mundo de los videojuegos, quedándose en un juego que vuelve a hacer muy bien lo que ya hizo de forma sobresaliente hace tres años. Si os gustó Rise of the Tomb Raider iros de cabeza a por él sin pensarlo, de lo contrario, este no os va a hacer cambiar de opinión.

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Autor: Eplekfo Ver todos los post de
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