Gears Tactics

8.4 Nota General
Audiovisual: 9/10
Jugabilidad: 8/10
Diversión: 8/10

Audiovisualmente es un referente | Jugabilidad compleja | Campaña con horas por delante | Adapta perfectamente Gears a la estrategia táctica

Dificultad no apta para todos | Repetición de misiones secundarias para avanzar

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Título: Gears Tactics

Desarrolladora(s): Splash Damage / The Coalition

Editor(es): Xbox Game Studios

Plataforma(s): PC, en 2020 saldrá en Xbox

Género(s): Estrategia

Lanzamiento: 28 de abril de 2020

Idioma: Textos: Español, Voces: Español

Los usuarios más tradicionales de Xbox seguramente recordarán, en plena época de Xbox 360 de explotación de franquicias, que la antiguamente llamada Microsoft Game Studios en colaboración con Epic Games se encontraban trabajando en un Gears of War de estrategia táctica que aprovechara las capacidades tanto de la anterior máquina como del periférico Kinect (usando nuestros gestos y voces para dar órdenes en pleno campo de batalla). Este proyecto no llegó a confirmarse oficialmente nunca, sin embargo, todavía hoy en día pulula por la red un vídeo filtrado por uno de los desarrolladores del cancelado videojuego que demostraba que lo que en su día empezó como un shooter en tercera persona de coberturas tenía grandes planes de ambición en nuevos géneros. A pesar de no conocer su existencia por boca de los máximos responsables de cada compañía, lo poco que pudimos ver de él se notaba bastante avanzado en cuanto a mecánicas, por lo que el desinterés de Epic Games por Gears of War terminaron acabando con su progreso y cualquier posibilidad inmediata de ver lo que funcionó en Halo Wars pero esta vez ambientado en el universo de los Locust.

Con la IP en manos de Epic Games las opciones de que Gears of War tomara riesgos eran más bien escasas, el estudio padre de Fortnite no tenía interés en continuar la saga una vez concluida la trilogía principal y haber lanzado una precuela que no terminó de cuajar entre la comunidad. Por lo que con Phil Spencer al frente de la división Xbox y el objetivo de devolver la marca al estatus que se merece, no hubo que esperar mucho para enterarnos de que Microsoft había comprado los derechos de Gears of War. La suma económica no era nada despreciable, pero en Xbox tenían claro que la marca no podía continuar sin el otro gran buque insignia junto a Halo, es por esto por lo que con ambas partes de acuerdo y una Epic Games poco peleona al no tener ganas de hacer una nueva entrega, los de Redmond se hicieron con el control total de Gears of War y le dieron un nuevo cobijo bajo un estudio interno formado por ex­-empleados de la propia Epic Games.

La First Party inicialmente llamada Black Tusk enseguida cambió de nombre para pasar a ser The Coalition, presidida por el mismísimo Rod Fergusson (la otra gran cabeza pensante de Gears of War además de Cliff Bleszinski), dejando de manifiesto que en Xbox tenían muy claro que si 343 Industries se hacía cargo de Halo y todo lo que la rodeaba, con Gears of War no podían hacer lo contrario. De esta forma se inició la recuperación de la saga, a través de un Gears of War 4 que daba relevo a nuevos protagonistas sin perder la esencia jugable, uno de los anuncios más celebrados por los fans de Xbox que mostró que con esta IP en manos de Microsoft esto solo era la punta del iceberg. Los planes en The Coalition iban más allá de continuar la vertiente shooter tradicional que vimos en Xbox 360, esta vez querían llevar a la serie a nuevos y desconocidos horizontes. Por eso en el E3 2018 se presentó de manera oficial no solo Gears 5 sino también dos títulos más: Gears POP! y Gears Tactics. Con esta declaración de intenciones el ya ex-jefe Rod Fergusson mostraba al fandom de Xbox que querían mover la IP por múltiples derroteros, ya sea en un videojuego más sencillo para móviles, o en un título de estrategia que recuperara parte de esas ideas que se quedaron en el tintero de Xbox 360.

En su momento la presentación de Gears Tactics pasó muy desapercibida entre la comunidad, todos los focos se centraron en Gears 5, un hecho lógico que no impidió que The Coalition siguiera trabajando en el proyecto bajo el pleno desarrollo de Splash Damage. Los creadores de Brink o Enemy Territory: Quake Wars no han tenido mucha suerte en los últimos años, pasó de ser un estudio a tener en cuenta en las propuestas multijugador, a convertirse en una desarrolladora de apoyo en proyectos grandes como Gears of War 4 sin ir más lejos. Es por esto por lo que inicialmente sorprendió que Xbox Game Studios le encargara Gears Tactics a Splash Damage bajo el manto de The Coalition, pero una vez más se demuestra que no debemos prejuzgar por la apariencia. Y es que si bien en el susodicho evento de Los Ángeles no despertó un gran interés la cosa ha cambiado en cuanto se ha puesto a la venta el 28 de abril en PC (Windows 10 y Steam). Los usuarios de videoconsolas Xbox tendrán que esperar a finales de año para poder disfrutar de Gears Tactics, ya que Splash Damage y The Coalition han preferido poner toda la carne en el asador en su versión para teclado y ratón, asegurándose de que el título hace honor al nombre y al legado que le precede una franquicia como Gears of War. Como es lógico con todo lo de Xbox Game Studios este spin off es parte del servicio Xbox Game Pass de PC, por lo que, si sois suscriptores no necesitaréis nada más que un equipo capaz de moverlo para empezar a disfrutar de Gears Tactics.

La trama argumental de Gears Tactics intenta no ser una mera excusa con la que ponernos encima de un tablero y planificar nuestras estrategias de combate. Nos traslada a doce años antes de los acontecimientos del primer Gears of War, situándolo como una precuela de toda la saga en la que vemos la caída de los habitantes de Sera y como los Locust se van haciendo con el control del planeta gracias a Ukkon. Este nuevo enemigo es la mente detrás de buena parte del éxito macabro en la eterna lucha, ya que, mediante sus conocimientos científicos ha sido capaz de crear a los temidos Brumak y Corpser e incluso mejorar de forma sobrehumana la fuerza de los Locust. Nuestro rol es el de Gabe Diaz, padre de Kait Diaz (protagonista de Gears 5), un oficial que tendrá que gestionar toda su unidad para eliminar a Ukkon y cambiar el curso de la guerra a favor de los humanos. Durante el transcurso de la campaña se intercalan unas visualmente espectaculares cinemáticas para narrar la historia que poco o nada tienen que envidiar a la calidad vista en cualquier Gears of War, por lo que en ese sentido estamos ante un videojuego que encaja por completo con el universo Gears, ofreciendo nuevos puntos de vista y alguna que otra sorpresa interesante. Posiblemente no nos encontremos ante uno de los Gears of War más imprescindibles a la hora de comprender el hilo argumental de la serie principal ni tampoco uno de los más complejos, pero desde luego funciona como complemento para todos aquellos que quieran saber una pincelada más del pasado de Kait Diaz, viendo que hizo y que ocurrió con su padre en pleno auge del Día de la Emergencia.

Sangre, vísceras, otro aburrido día de trabajo

Adentrándonos en su apartado jugable, vemos que el desarrollo conjunto entre Splash Damage y The Coalition ha dado unos resultados impresionantes, que van más allá de cualquier percepción inicial que pudiéramos haber tenido con el proyecto a lo largo de estos meses. Desde un primer momento Gears Tactics se ha comparado con XCOM, una comparativa lógica y entendible ya que el trabajo de Firaxis ha sido extraordinario en el género de la estrategia táctica. Sin embargo, en Xbox Game Studios no se han conformado con copiar una fórmula casi perfecta, sino que han preferido darle su toque característico acorde a la IP que representa. En ese sentido recuerda más a Mario + Rabbids Kingdom Battle, que también consiguió en su momento tener su propia personalidad sin ocultar sus influencias, por lo que al igual que el videojuego de Ubisoft no reinventaba la fórmula, ambos lo que hacen lo hacen magníficamente. Por supuesto se nota que Gears Tactics ha sido totalmente creado con el teclado y ratón en mente para aprovechar al máximo todos los botones y uso del ratón para agilizar las tareas, esto sorprende con que desde el minuto uno podemos conectar nuestro mando de Xbox One y jugar al título sin ningún tipo de problema con el controlador, lo cual se agradece para aquellos usuarios que prefieran un manejo más directo. Cualquier forma de jugar es perfectamente válida, no habrá desventaja entre un modo u otro ni se entorpece la experiencia, por lo que entra al gusto del consumidor que prefiera utilizar.

En el comienzo de cada misión podremos escoger a nuestro escuadrón de Gears, el cual suele estar acompañado por Sid Redburn (veterano de la CGO), Mikayla Dorn (rebelde que desprecia a la CGO) o el inimitable Cole Train. Cada personaje no solo tiene su propia personalidad, sino que cumplen un rol concreto en el campo de batalla, por lo que tendremos que adaptarnos y ser conscientes de las características que tiene cada uno. De forma similar a XCOM, no va a ser lo mismo emplear a un soldado de apoyo que a un pesado o a un francotirador, por lo que la estrategia cobra sentido desde el primer minuto que escogemos al pelotón que vamos a emplear para cumplir la misión. Los tutoriales son bastante extensos y requieren de una buena paciencia inicial, de hecho, constan de varias misiones al inicio del título, por lo que una vez completados pasaremos a la acción de forma directa y relativamente sencilla seremos capaces de realizar nuestros primeros enfrentamientos con éxito. El sistema por turnos de Gears Tactics es un heredero directo de XCOM, pero al estar basado en el universo que está, implementa mecánicas más agresivas y rápidas que lo visto en Firaxis para conseguir un ritmo mucho más dinámico. Dicho de otra forma, en todo momento tenemos la sensación de que estamos ante un Gears of War, no se siente que el género de la estrategia táctica quede impostado de cualquier forma en la franquicia.

Los personajes son altamente personalizables, en The Coalition y Splash Damage no han dejado de recalcar que Gears Tactics prescinde de microtransacciones cosméticas, por lo que todo el contenido del videojuego se consigue única y exclusivamente jugando a él. ¿En qué consiste esta personalización? Pues es bastante completa, nuevamente nada que envidiar a la saga principal, de modo que nuestros Gears estratégicos podrán obtener distintos tipos de armas con sus pertinentes características y estas a su vez son modificables (con mirillas, cargadores…) más allá de lo puramente estético. Cada miembro del pelotón subirá de nivel y contará con un árbol de habilidades (pasivas y activas) con el que tendremos que ser muy selectivos a la hora de que queremos mejorar y que no, haciendo que la estrategia no se limite solo a las batallas contra los Locust, sino también a esos momentos de calma en los barracones donde escogemos que equipamiento llevar y que no a la siguiente misión. La complejidad de Gears Tactics es más que palpable, teniendo que gestionar y estar atentos en todo momento a lo que ocurre dentro o fuera de la batalla, requiere de un jugador activo y lleno de paciencia por lo que no va a ser permisivo con todos aquellos que estén acostumbrados a avanzar pegando tiros sin pensar sus movimientos. En cada turno controlamos a todas las tropas y cada soldado cuenta con sus respectivos puntos de acción, con diferentes acciones que van a consumir esos puntos de distinta manera, por lo que debemos ser siempre muy cuidadosos si escogemos disparar, cubrir el perímetro o movernos de un lado a otro. Además, disponemos de granadas, siempre indispensables para cerrar los agujeros de Locust o de granadas de reanimación a distancia que nos sacarán de más de un apuro cuando tengamos un aliado lejano al que revivir. Por supuesto, como en todo Gears of War, en Gears Tactics han mantenido la opción de revivir a nuestro compañero al acercarnos a él y no se han olvidado tampoco de las legendarias ejecuciones que siempre han sido santo y seña de la franquicia.

La campaña es el único y denso elemento que debemos completar en Gears Tactics, nos encontramos ante un videojuego exclusivamente para un jugador, el primero en la historia de toda la saga y resulta por momentos extraño que Splash Damage o The Coalition no hayan implementado ningún tipo de componente online. En cualquier caso, no por ello es una propuesta carente de contenido, sus tres actos que dura nos mantendrán enganchados y nos pueden llevar entre 15-20 horas completarlos, los cuales variarán mucho en función de nuestra habilidad o de la cantidad de misiones secundarias que hagamos. Lo cierto es que, si bien las misiones principales resultan atractivas y variadas, con la típica cinemática introductoria o conclusiva al completar la escaramuza, las secundarias presentan un esquema que se irá repitiendo en demasía (reclutamiento, destrucción de recursos, control de zonas…). No cabe duda en que hacerlas nos va a ayudar tanto a conseguir equipamiento como para mejorar a nuestro pelotón, pero ocupan buena parte de la duración de la campaña, obligándonos en ocasiones a completar varias misiones secundarias para seguir avanzando en la principal. En videojuegos como XCOM este farmeo se emplea para mejorar nuestras bases o entrenar tropas, pero en Gears Tactics se nos obliga a ello para poder avanzar en la campaña, lo cual puede cansarnos por muy bueno que sean el resto de los apartados. Por suerte, el diseño de escenarios de la mayoría de las misiones es impresionante, con desniveles o coberturas que nos permiten tomar distintas rutas a la hora de gestionar la estrategia y creando situaciones que avivan más esa complejidad estratégica.

Los enemigos son en la inmensa mayoría conocidos de la saga principal, estando todos ellos perfectamente recreados para el género de la estrategia, no hay grandes expansiones en cuanto al lore en este sentido a pesar de que hay la suficiente variedad como para mantenernos con los cinco sentidos activados. La IA enemiga no nos pondrá las cosas sencillas, usando coberturas y flanqueos en todo momento, esto va a hacer que estemos atentos tanto al siguiente movimiento que vayamos a hacer como al que pensamos que van a hacer los Locust. Esto también variará en función del tipo de enemigo al que nos enfrentemos, los drones dispararán a distancia o lanzarán granadas y buscarán flanquearnos, mientras que los infames vendrán cuerpo a cuerpo a por nosotros como auténticos kamikazes. Los jefes finales no son muy abundantes, pero están presentes en forma de Brumak o Corpser, convirtiéndose en espectaculares combates de la talla de cualquier Gears of War. Dependiendo de la dificultad escogida (están los clásicos niveles con opción de “Modo Ironman”), termina siendo un videojuego muy exprimible según el tipo de jugador que seamos, pero que tampoco incita excesivamente a rejugarlo a los que simplemente quieran ver la historia y no busquen perderse entre tanto cosmético o equipamiento desbloqueable. No cabe duda de que el campo de batalla de Gears Tactics es muy dinámico teniendo en cuenta todos estos engranajes que lo componen, por lo que el silencioso trabajo llevado a cabo por Splash Damage y The Coalition ha sido encomiable, parecía muy complicado que saliera bien trasladar la experiencia de Gears of War a la estrategia táctica y, finalmente, como experiencia puramente jugable se ha conseguido con nota.

¿Hace calor, o es cosa tuya?

Desde su nacimiento en 2006 uno de los apartados en los que siempre ha destacado la franquicia Gears of War por encima de otros videojuegos ha sido por su apartado técnico. Esto lo hemos podido ver recientemente con Gears 5, que se ha posicionado como uno de los techos técnicos en las videoconsolas de sobremesa gracias al poderío visual del que hace gala especialmente en PC y Xbox One X. Cuando sabíamos de la existencia de Gears Tactics, suponíamos que el proyecto sería también un producto menor en lo que se refiere a su apartado audiovisual, pues nada más lejos de la realidad ya que nos encontramos ante un referente absoluto en su género. Para que nos hagamos una idea, en Gears Tactics no han empleado una versión recortada de Unreal Engine 4, sino que es el mismo motor gráfico que vimos en Gears 5 hace casi un año. Esto es fácilmente comprobable en las cinemáticas, las cuales lucen igual o incluso mejor de lo visto en la quinta entrega numerada de la saga, un mérito que no es meramente testimonial porque el título impresiona por los cuatro costados en comparación a sus competidores desde el minuto uno. La cámara le puede jugar una mala pasada a Gears Tactics a la hora de demostrar su músculo gráfico, pero esto no debe llevarnos a equivocación, a día de hoy no hay videojuegos de estrategia táctica que puedan compararse en un cara a cara contra el trabajo llevado a cabo por Splash Damage y The Coalition. De modo que Gears Tactics repite lo que ya viene siendo habitual, que Gears of War es una de las IPs que más y mejor hacen lucir al motor gráfico de Epic Games, no importa el género ni en el lugar que pongamos la cámara.

La optimización de Gears Tactics es bastante buena, el videojuego se adapta muy bien a todo tipo de equipos, por lo que en ese sentido Xbox Game Studios ha tenido una evolución destacable en los últimos años. Lejos quedaron los tiempos de Forza Horizon 3 o Quantum Break para Windows 10, unas conversiones para teclado y ratón que no hacían justicia a los susodichos títulos, pero este no es el caso actual de una Microsoft que está completamente volcada con el PC y que no la ve como una plataforma inferior sino una pieza más de todo su ecosistema. A falta de ver como luce el juego en la familia de videoconsolas Xbox, solo una conversión para Xbox Series X puede alcanzar a los resultados que da Gears Tactics en PC, estamos ante un videojuego que soporta resoluciones 4K a más de 60 fotogramas por segundo y con multitud de opciones de personalización gráfica que permitirán adaptar el título a las posibilidades de nuestra máquina. Con una GTX 1060 con prácticamente todo al máximo (a 1080p/60fps) se convierte en un videojuego muy disfrutable, por lo que se nota y mucho, que en Splash Damage y The Coalition han buscado sacar el máximo jugo posible al hardware actual en compatibles porque no es habitual ver un videojuego de estrategia que haga gala de estas credenciales visuales. De la misma forma que Gears Tactics ha mirado a XCOM en el plano jugable, no cabe duda de que en cuanto al apartado visual/técnico es el turno de Firaxis de mirar el trabajo llevado a cabo con este proyecto, porque además del despliegue de modelados, escenarios ultradetallados, efectos (algunos de ellos no vistos ni siquiera en Gears 5), sombras dinámicas, reflejos… todo esto se lleva a cabo a una escala habitual en la serie con varios enemigos en pantalla o jefes finales de tamaño descomunal.

Adentrándonos en el apartado sonoro, es sorprendente que Gears Tactics haya llegado tanto doblado como traducido al castellano a nuestro mercado, un compromiso por parte de Xbox España con esta franquicia a pesar de los problemas del pasado. La saga Gears of War ha calado hondo en nuestro país por su doblaje así que no se ha dejado escapar la oportunidad de doblar a Gears Tactics con un gran trabajo en el reparto principal y voces adicionales. Es cierto que no hay tantos chascarrillos ni líneas de diálogo tan habituales de la saga principal, pero cumplen con creces todos los actores con voces sonadas de otros medios. La librería de sonido de efectos es herencia directa de Gears of War, así que en ese sentido se mantiene muy continuista, con los míticos sonidos de la motosierra al cortar a los Locust o los gritos propios de un campo de batalla incontrolable. Por la parte de la banda sonora se han compuesto un total de diecisiete temas para Gears Tactics, la cual corre a cargo de un casi primerizo Edward Patrick White, quien ha realizado un buen trabajo en general y cumple con creces al mantenerse en la línea de la serie sin grandes alardes o destacar especialmente en comparación con los anteriores.

De vuelta al juego

La mejor sensación que puede dejar Gears Tactics es todo lo contrario a lo que podíamos pensar cuando se anunció hace apenas un par de años en Los Ángeles, que se trataba de un producto menor desarrollado por encargo a un estudio menor, hecho para explotar una franquicia con un enorme legado que arrastra millones de jugadores a sus espaldas. Esto no ha sido lo que The Coalition y Splash Damage han querido hacer con el salto a la estrategia táctica, sino que ambos han logrado llevar la IP a nuevos e inexplorados horizontes, manteniendo un estándar de calidad que sea tan bueno como de costumbre y se siga sintiendo como cualquier otra entrega canónica dentro de este universo tan importante para Microsoft. No es fácil, pero lo han conseguido de forma superior a cualquier expectativa creada, es un Gears of War con todas las letras capaz de transmitirte toda esa épica y brutalidad que ha caracterizado desde siempre a la franquicia. La trama no se recordará como una de las más importantes dentro de esta serie, pero resulta un complemento adecuado para los fans, que además sean seguidores de la estrategia táctica y vean en Gears Tactics un deseo cumplido por partida doble. Demostrando que prejuzgar cualquier título en base a una primera impresión es un error cada vez más habitual entre la comunidad de jugadores, que no se atreve a arriesgar o no quiere salirse de la línea tradicional conocida, un atrevimiento que sí ha hecho el videojuego que nos ocupa de forma notable.

Haciendo gala de un despliegue audiovisual sin precedentes entre sus competidores, en Gears Tactics nos encontramos ante un techo técnico en su género, este trabajo soberbio se ve reforzado porque está muy bien optimizado por lo que se amolda a gran parte de los equipos que tengamos por casa y al mismo tiempo es capaz de exprimir al máximo el motor de Epic Games con elementos visuales pocas veces vistos anteriormente. Además, no se queda simplemente en eso, porque está sostenido sobre los hombros de un apartado jugable profundo que no oculta sus influencias y que se ve reforzado por una campaña que está cimentada de forma muy completa con una importante cantidad de horas por delante. La curva de aprendizaje no es para todo tipo de usuarios y si bien una vez hayamos completado toda la experiencia para un jugador no encontremos ningún aliciente multijugador, todo ello sumado a una repetición de misiones secundarias, acaban quedándose en anécdotas comparado con todo lo positivo que ofrece Gears Tactics en todo su cómputo global. Los puntos negativos fácilmente solucionables en una secuela no cambian que de manera silenciosa y sin hacer ruido, Xbox Game Studios haya puesto en el mercado una de las mejores y más completas alternativas que podemos encontrar en el mercado a día de hoy en el género de la estrategia táctica, capaz de mirar de tú a tú a XCOM sin ningún tipo de vergüenza con el Lancer en la mano.

 

Gracias a Xbox España por facilitarnos el código para la realización del Análisis

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Autor: ThunderPayne7 Ver todos los post de
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